
La guerra amenaza con destruir a todos los pueblos libres, pues el poder de los seguidores de Zorbrak parece imposible de contener. Tras una durísima contienda plagada de sangrientas luchas, el final se acerca, ya que todo indica que está a punto de estallar la batalla definitiva, aquella en la que se decidirá el futuro de todo Úrowen.